Fiestas de los mercados - Tosantos - Historia

El origen de la celebración tiene sus antecedentes en la Roma pagana. El fin de año se conmemoraba el 21 de febrero, con una fiesta llamada Feralia en honor a los difuntos. Con la cristianización del Imperio, la Iglesia sustituyó las adoraciones paganas por cultos cristianos, consagrando el templo romano que el general Agripa había erigido en honor de Júpiter, tras vencer en una batalla naval a Marco Antonio. El aliado del emperador Octaviano Augusto, Marco Vipsanio Agripa llamó a este templo Panteón, es decir Casa de los Dioses, al venerarse en él a todos los dioses de la antigüedad. El Papa Bonifacio IV decide dar sepultura en este templo a los restos de los cristianos muertos en las catacumbas romanas, recibiendo la consagración eclesiástica como de Todos los Santos, el 13 de Mayo alrededor del año 610. Posteriormente el Papa Gregorio III traslada la Fiesta, al primer día del mes de Noviembre, extendiéndola a toda la Iglesia.

En la actualidad el día de Todos los Santos se conmemora de diferentes formas según el lugar. En Cádiz su celebración es bastante peculiar, partiendo desde su denominación: los “Tosantos”. Este término popular viene de la práctica natural del habla de los gaditanos para sintetizar términos más largos.

La gastronomía, ha estado ligada siempre a cualquier fiesta de la ciudad, y esta no iba a ser menos. El abastecimiento de productos de la estación otoñal incidía puntualmente en el mercado de abastos, especialmente en la víspera del día de la fiesta y desde referencias ancestrales la población en masa acude al recinto para hacer acopio de artículos propios de la temporada, cobrando “La Plaza” aires festeros.

Esta costumbre popular empieza a tener tanta repercusión que en el año 1876, a iniciativa de la Comisión Municipal del mercado público situado en la plaza de La Libertad, acuerda adornar con profusión los puestos de dicho mercado, la plaza y su entorno. Se instaló un alumbrado de gas para resaltar la decoración del evento. Las cuatro puertas de entrada se engalanaron con escudos de armas de la ciudad, los intercolumnios con farolillos venecianos y pequeñas banderas. Delante de cada uno de los 72 puestos que existían por entonces, se colocaron arañas de cristal, y en el centro de la plaza, un gran farol chinesco. Toda esta magnificencia decorativa de la época, promovió la invasión de ciudadanos que compraron con deleite los alimentos allí expuestos. Para culminar esta fiesta popular, se organizó un baile en la plaza Guerra Jiménez, amenizado por una banda de música y que duró hasta entrada la noche.

Entre los frutos de época que se presentaban, y que aún se siguen exponiendo en abundancia: nueces; almendras; las avellanas, que en esta tierra se llaman de los toros, por el consumo tradicional en las corridas taurinas y para distinguirlas de los cacahuetes o maníes; castañas que además de al natural se consumen “asás”; las acerolas o azofaifas; los seretes de higos secos; los dátiles y los orejones. Las frutas de las tierras próximas, como las naranjas de San Martín del Tesorillo, las manzanas denominadas aquí “peros”, los boniatos o batatas para el horno, o cocidas con clavos y canela, los membrillos para compotas o dulces, las granadas, las chirimoyas, las piñas o ananás, las aceitunas de la sierra que serán partidas o sajadas y aliñadas en tinajas. Y los cocos que nos llegan de otras latitudes.

También, es un tiempo ideal para las carnes de retinto, los conejos y los pollos de la Janda, las carnes de caza mayor y menor de las primeras monterías, los corderos y los cabritos de la Sierra de Grazalema, los cochinos ibéricos que proporcionan la materia prima necesaria para confeccionar los excelentes chicharrones que durante ese día se degustan, los quesos de Villaluenga, El Bosque, y de Alcalá de los Gazules y los innumerables productos de las ricas huertas de la provincia.

El inagotable litoral Atlántico, surte de innumerables pescados y mariscos que tienen una especial presencia en la temporada.

Asimismo, es el momento de entrar en la cocina para preparar guisos, berzas, potajes, cocidos y los reconfortantes pucheros.

No faltan los dulces, que tienen una exquisita representación en forma de huesos de santos, en una amplía gama de colores, aromas y gustos, igualmente los delicados buñuelos rellenos de distintas cremas.

Estos y otros muchos productos componen una espléndida sinfonía de sabores en los “Tosantos” y todos presentes en el paraíso gastronómico que conforman los Mercados.

La tradicional Fiesta de los Mercados, toma una connotación singular cuando los minoristas deciden, aparte de realizar unas exposiciones de productos extraordinarias en las que destacan la disposición, colorido y adornos, exornar sus puestos protagonizando escenas repletas de ironía gaditana, en las que se representan acontecimientos sucedidos durante el año, de carácter político o social. Un guiño al Carnaval en una sola secuencia, donde los protagonistas son nada más y nada menos que los propios artículos de ventas. Aún con la dificultad que entraña la caracterización de personajes, edificios o decorados con los productos de cada actividad comercial, logran divertir en clave de humor desde los más pequeños a los mayores, en una fiesta única y genuina de la capital gaditana, seguida minoritariamente en otras poblaciones de la Bahía.

En la actualidad la fiesta sigue en vigor y se intenta dar mayor realce desde Asodemer, la Asociación que acoge a los detallistas de los Mercados Central y Virgen del Rosario, junto al Excmo. Ayuntamiento de Cádiz. Para tal fin, hace décadas se viene organizando conjuntamente, el Concurso de Exornos de Puestos, en el que se inscriben una importante representación de puestos de ambos Mercados, proyectándose en una gran fiesta lúdica con formidable participación ciudadana.

La programación de la festividad se presenta unas semanas antes, con el Cartel Anunciador y el programa de mano de actos organizados. En ambos se plasma la imagen del puesto ganador en la edición anterior, del Premio Joaquín Pecci, el galardón más apreciado por todos los participantes, y que se entrega al mejor de todos los puestos presentados al Concurso.

Un Jurado es seleccionado cada año para otorgar los premios existentes en cada una de las modalidades. Concursan las actividades de Carnes, Pescados, Frutas, Verduras y Varios.

El estreno del evento se inicia con el Pregón inaugural, incorporado en el año 2005 y que llevan a cabo, en cada edición, personas relevantes de la ciudad. El primero fue a cargo del Profesor de Filología románica y autor del libro “El habla de Cádiz”, D. Pedro Payán Sotomayor, sucediéndoles en el cometido D. Ignacio Moreno Aparicio, Presidente del Ateneo Gaditano; D. Antonio Martín García, reconocido autor y pregonero de Carnaval; D. Salvador Fernández Miró, médico y romancero de Carnaval; D. Julio Molina Font, abogado y autor de libros de temáticas gaditanas como “La historia pequeña de Cádiz”.

D. Pedro Payán Sotomayor, primer conferenciante.

Como expansión de la festividad, en los últimos años se hace partícipe a los escolares y colectivos de mayores de la ciudad, a ellos se dedica las Jornadas sobre los Mercados y la Fiestas, que ya va por la V edición. Se imparten conferencias, proyecciones audiovisuales, degustaciones de productos típicos, Concursos de Manualidades Artesanales ligadas a los mercados, jornadas de puertas abiertas de los recintos. La última incorporación es la representación teatral de escenas del Tenorio, obra vinculada especialmente al mes de Noviembre.

A los alumnos y Centros de Mayores que obtienen premios en el Concurso de Manualidades Artesanales, se les hace entrega, en días posteriores, de Trofeos. Tiene lugar en el Salón de Plenos del Excmo. Ayuntamiento y a continuación se les ofrece una merienda.

El día de la celebración del Concurso de Exornos de Puestos, se brindan degustaciones a los asistentes en los Mercados Central y Virgen del Rosario. En los alrededores de ambos recintos, se amenizan con pasacalles itinerantes, coreografías de personajes infantiles, espectáculos de magia, actividades para niños, distribución del Boletín anual de los Mercados, actuaciones flamencas, carnavalescas y tirada de Tracas Especiales.

Los Colegios Argantonio, sito en la calle 24 de Julio y Carola Ribed en la Avenida de la Constitución 1812, organizan una serie de actividades paralelas con representación de los Mercados que suelen realizarse por Alumnos de Infantil y Primer Ciclo de Primaria.

El primer o segundo sábado del mes de Noviembre, tiene lugar los Actos de Entrega de Premios a los detallistas de los Mercados y Clausura de la Fiestas. A los mismos es tradicional la presencia de la Primera Autoridad de la ciudad y Autoridades competentes, así como Entidades colaboradoras, detallistas y familiares. A la conclusión de los Actos se ofrece una Cena de Hermandad, organizada por ASODEMER. Concluyendo la velada con actuaciones flamencas, carnavalescas, baile y sorteos de regalos.

Después de conocer un poco más, esta particular Fiesta de los Mercados gaditanos, no queda más, que invitar a todos a visitar y disfrutar del animado ambiente en sus celebraciones anuales, para percibir de cerca el ingenio de sus gentes y poder llevar en su cesta los “Tosantos” que ese día también se llaman así, a los productos típicos de las fechas.